Y AVANZAR

En los silencios que nos miran por la noche se encuentran las mañanas en las que me faltas.

En los labios que me besan los reproches se encuentran todos lo sabores de tu querer.

En la oscura sombra de los ojos que se gastan voy buscando todas las veces que te perdí.

Por eso es que uno crece en la terca ausencia de las tardes sin amigos con los que reir de la cinica costumbre de responder.

Aún así sigue viva.

Aún así sigue libre.

Ninguna caricia vale el frío de las madrugadas.

Ninguna mentira se siente si se sabe amada.

Para luego dejaremos los mañanas que ya serán tarde.

Para mañana las sonrisas grises y heladas.

En el constante fluir de los recuerdos sin vida.

En la costumbre de huir lejos de lo cotidiano.

Para saberse ser siendo en aquellos reflejos de todos los soles que me perdí.

Aún así se es feliz por la simple calma de una creciente luna tardía.

Silbar ya silba la monotonía de un respirar.

Asimilar…

Asimilarlo todo y avanzar…

Avanzar…

Avanzar entre las consentidas perdidas de tiempo y constancia.